Analítica repartida por todas partes
Un panel distinto por cliente, ninguno comparable con otro y todos pidiéndole cookies a tus visitantes.
Una plataforma para todas tus webs
Deja de montar las mismas cuatro cosas en cada proyecto. Tusua le da a cada web que mantienes analítica sin cookies, recepción de formularios con antispam incluido, avisos que te llegan de verdad y copias de seguridad que avisan cuando dejan de hacerse.
Solo por invitación mientras lo construimos. Sin tarjeta y sin spam.
Cada web que cuidas acaba con su propia cuenta de analítica, su formulario de contacto pegado con cinta y su script de copia que nadie ha mirado en un año.
Un panel distinto por cliente, ninguno comparable con otro y todos pidiéndole cookies a tus visitantes.
Un mailer en PHP aquí, un servicio de terceros allá, y el spam cayendo en un buzón que nadie abre.
El cron dejó de ejecutarse hace seis semanas. Te vas a enterar el día que necesites la copia.
Una web se cae un viernes y el primero en darse cuenta es el cliente el lunes.
Das de alta la web, pegas una línea y todo esto empieza a funcionar.
Visitas, fuentes, campañas y clics salientes. Sin cookies, sin huella digital y sin banner que cerrar.
Apunta cualquier formulario a Tusua y ten una bandeja limpia. Honeypot, trampa de tiempo y puntuación incluidos; el spam se archiva, no se tira.
Un único sitio desde el que enviar correo y Telegram para todas tus webs, con estado de entrega y lista de supresión.
Tu script de copia avisa a Tusua cuando termina. Si el aviso deja de llegar —o el fichero adelgaza de forma sospechosa— te enteras.
Todas tus webs comprobadas desde fuera, con avisos que se agrupan en vez de inundarte a las tres de la mañana.
Las trazas de tus aplicaciones, compatible con los SDK de Sentry que ya conoces.
La privacidad está en la arquitectura. No hay nada que configurar ni nada que prometer.
Los visitantes se cuentan con un hash con sal que se tira cada mes. No se guarda nada en su dispositivo, así que no hay nada para lo que pedir consentimiento.
La sal que generó los identificadores del mes pasado se borra, no se archiva. Cuando ya no está, nadie —nosotros incluidos— puede volver desde un hash hasta una dirección.
Viven solo en un registro de seguridad aparte, seis meses, para prevención de abusos, y únicamente si tú lo activas.
Un servidor, en Europa, con software que puedes leer. Sin intermediarios de datos por el camino.
Le pones nombre, listas sus dominios y recibes una clave de sitio.
Una sola etiqueta de script, un kilobyte por la red, que se carga cuando tu página ya se ha pintado.
Las visitas aparecen en directo. Apunta tu formulario de contacto a la misma cuenta y los leads caen en el mismo sitio.
Cada integración viene con su skill para Claude Code y agentes similares: pegas el prompt, deja que edite tus plantillas y confirmas que llega la visita de prueba. Es como integramos nuestras propias webs.
Es más pequeña, es tuya y no necesita banner de consentimiento. Pierdes la parte de Google Analytics pensada para audiencias publicitarias; te quedas con la que te cuenta qué hizo la gente en tu web. Y responde en una pantalla en vez de en once.
Son productos de analítica excelentes. Tusua es analítica más las otras cuatro cosas que ibas a instalar de todas formas: formularios, avisos, vigilancia de copias y caídas. Si solo quieres analítica, úsalos, sinceramente.
Es un kilobyte por la red, se carga en diferido y manda los datos con sendBeacon cuando la página ya es interactiva. No puede bloquear el pintado, y si nuestro servidor se cae tu página ni se entera.
Por Tusua no. No guardamos nada en el dispositivo del visitante: ni cookie, ni entrada en localStorage, ni huella. Si tienes banner es por otra cosa que instalaste.
Los exportas y los borramos. Borrar una cuenta borra sus filas, no las marca.
Los snippets de integración y los SDK son tuyos para leerlos y auditarlos: se ejecutan en tus páginas, así que deberías poder. La plataforma en sí es un servicio alojado.
El registro es solo por invitación mientras lo terminamos con un puñado de webs reales. Cuéntanos qué llevas y te escribimos.